Reparación de fuga
desde 70 €Localización y arreglo. Primera hora incluida.
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Trabajamos con seguros y hacemos factura con IVA, que la vas a necesitar para reclamar.
Desconfía de quien te da un precio cerrado por teléfono sin haber visto la puerta: casi siempre acaba siendo el triple al llegar.
La instalación de gas natural pasa una inspección periódica obligatoria cada cinco años, que gestiona la distribuidora. Aparte, calderas y calentadores necesitan su mantenimiento. Desconfía de quien se presenta sin avisar diciendo que viene a hacer la revisión: compruébalo siempre con tu compañía.
El calentador de gas da agua caliente al momento y sin límite, pero necesita instalación de gas y salida de humos. El termo es más sencillo de instalar y no necesita gas, pero acumula una cantidad fija de agua y tarda en recuperarse. Depende de lo que ya haya en casa y de cuántos sois.
Depende de dónde esté y de lo que haya que hacer para llegar a ella. Una fuga en un latiguillo o un grifo es una reparación sencilla; una tubería empotrada en pared o suelo supone localizarla, abrir, reparar y tapar. Lo mejor es pedir presupuesto después de ver el problema.
Hay técnicas que ayudan a encontrarla sin picar a ciegas, como la cámara termográfica, el detector acústico o el gas trazador. Con ellas se localiza el punto con bastante precisión y la obra se limita a ese sitio. No siempre hacen falta: a veces la fuga está a la vista.
Si la instalación está en buen estado y tienes herramientas, cambiar un grifo sencillo es asequible: cerrar las llaves, soltar los latiguillos y fijar el nuevo. Con tomas oxidadas, llaves que no cierran o grifos empotrados, mejor un fontanero para no acabar con una fuga.
Suele ser óxido del interior del termo o de tuberías de hierro antiguas. Si solo pasa con la caliente, apunta al termo o al calentador; si pasa también con la fría, a la instalación o a la red. Si dura más de unos minutos, conviene revisarlo.